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CÓMO ELEGIR EL COLOR DE TU SOFÁ
08/16/2017
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El sofá es el elemento principal del living, es el que da los lineamientos decorativos y el encargado de armonizar la sala convirtiéndola en el lugar perfecto para los encuentros familiares, entre amigos o simplemente para leer. Por esto, su elección es muy importante, y está bien considerar aspectos como: tamaño, comodidad, tela y estilo, pero también hay otro aspecto fundamental que no lo puedes pasar por alto y es, el color, el que visualmente atrae la atención, y el que según tus gustos le dará el toque personalizado al living.

Para elegir el color correcto de tu sofá, deberás consideras algunos aspectos de tu hogar que no podrás ignorar... ¿quieres saber cuáles son?

  1. EL LUGAR

Para iniciar, debes definir el lugar dónde pondrás el sofá, luego determinar cuánto espacio en metros cuadrados tiene, porque con esa base sabrás cuántos sofás y sus tamaños necesitarás. Recuerda que tu living debe tener el espacio suficiente para agregar otros muebles y dejar pasillos para moverse libremente por él.  Si tu sala es de pocos metros cuadrados es aconsejable optar por sofás de tonalidades claras como el blanco (y toda su gama) y el beige. Si, por el contrario, tu sala es amplia, puedes optar por tonalidades oscuras o fuertes como el rojo, gris oscuro, negro o marrón oscuro.

 

 

2. LA LUMINOCIDAD

Si el lugar que elegiste para tu sofá es muy luminoso, entonces te recomendamos que no elijas uno de tonos oscuros, porque la luz directa sobre el sofá envejecerá lentamente su color disminuyendo su vida útil.

  

 

3. LA DECORACIÓN

Ten en cuenta que la elección del sofá tiene que estar relacionada con los elementos que dan vida a tu living, por lo que puedes elegirlo en función al color de las paredes, alfombras, otros muebles, cuadros o piezas decorativas, por ejemplo: haz que tu sofá tenga relación o combine con las cortinas, las que podrían tener un tono similar armonizando el lugar.

 

 4. SI TIENES HIJOS O MASCOTAS

Por último, si tienes hijos o mascotas son un factor que sí o sí debes considerar, ya que el sofá deberá ser capaz de camuflar las manchas y también los pelitos de tu gato o perro. Recuerda que los niños se suben al sofá con los zapatos puestos y son menos cuidados que un adulto. Y aún así, tu living siempre debe lucir esplendido. 

 

Esperamos que estos consejos de ayuden a definir con claridad qué color debe tener el sofá de tu living para que cada vez que lo veas te vuelvas a enamorar de él.

 

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CÓMO LIMPIAR Y CUIDAR LAS ALMOHADASLeer
08/02/2017

Para dormir bien no basta solo con tener la almohada correcta, además hay que preocuparse que sus condiciones de higiene y estado sean óptimas para dormir plácidamente. Las almohadas al igual que las sábanas también necesitan de cuidados para mantenerlas en perfectas condiciones, es más, sus cuidados suelen ser más específicos que las sábanas, ya que por sus componentes no todas son lavables, e incluso poseen requerimientos especiales indicadas por su fabricante.

Las almohadas que sí se puedan lavar tienen las indicaciones del fabricante en la etiqueta o en el embalaje, indicando el tipo de lavado al que debe ser sometido y los elementos químicos prohibidos. Si tus almohadas se pueden lavar debes considerar hacerlo unas dos veces al año, pero su funda protectora todas las semanas. Al no hacerlo estarías provocando la acumulación de ácaros, gérmenes y hongos producidos por la absorción de humedad y sudor, el que se impregna en el material de la almohada dañando tu salud si llegara a ser inhalado.

 

También encontrarás almohadas que por su fabricación no son lavables, por ejemplo: las de látex, viscoelástica e hipoalergénicas, siendo estas últimas la que por su composición evitan la creación y proliferación de ácaros. Para estos tipos de almohadas no lavables, lo más importante es la continua ventilación o aireación para eliminar la humedad. También se recomienda el lavando semanal de la funda protectora.

 

Recuerda, la ventilación es fundamental en el caso de las almohadas que no se puedan lavar. En cambio, las que sí se puedan lavar, debes secarlas bien para eliminar la humedad. Y en ambos tipos, si o si debes lavar la funda protectora semanalmente para evitar la acumulación de humedad y polvo que permitan la proliferación de ácaros y hongos. Por último, seguir los consejos de su fabricante ayudará a prolongar la vida útil y calidad de tu almohada.